YA VES - Ismael Serrano
Ya ves, a veces me canso de ser hombre y también
me agota escuchar que todo va bien,
y ver tristes hombres mirando al sur,
y no existir si no me miras tú.
Ya ves, a veces me canso de perderte y saber
que estamos solos y no va a volver
Guevara para darme la razón
de no verte tendida en mi colchón.
Y mientras tanto,
estrépito de andamios,
pateras y naufragios,
desvelan nuestro sueño.
Y mientras tanto,
si hoy se cae La Habana,
¿el día de mañana
quién será nuestro dueño?
Así yo canto para recordar
que sigues a mi lado,
que aún sueñas despierta porque así
vencemos el cansancio.
Así yo canto para recordar
que aún seguimos vivos,
si no ves más allá de tu horizonte
estaremos perdidos.
Ya ves, a veces me canso de ser libre, de ser
libre para venderme y caer
muerto donde mi libertad prefiera,
siempre al otro lado de tu frontera.
Ya ves, a veces me canso de mí y de no tener
valor para buscarte y cometer
todo delito que este amor exija.
"Quieta ahí, tus labios o la vida".
Decir que...
Decir que la náusea madura junto a mis huesos, decir que una fiebre se acomoda en mi cuello, decir que las palabras tropiezan en mi lengua, decir que la locura viste de luto y se reviste de caspa para perderse en la memoria, decir que mi corazón tose en ciertas rondas, decir que sigo construyendo, decir que sigo viviendo... decir que todo está bien porque no está mal aunque lo correcto sería decir que no estoy mal, sin que ello signifique que me encuentre bien.
Creo que al final te encontraré...
"Sé que existe un lugar... donde hacerte el amor sea morir dentro de tu cuerpo..." Creo que es posible esperar.
Y ahora cambiemos el mundo, amigo, que tú ya has cambiado el mío...
"Estás tan bonita, te invito un café..." Te invito esto que me sobra.
No sabía que la primavera duraba un segundo...
"...de las lágrimas para llorar cuando valga la pena..." Y se presentaron unas lágrimas que se querían suicidar.
Poco hombre
Ese hombre dejaba de serlo en cada pitada, en ese afán de rebosar su boca de ripios inútiles, desgarbados, patéticos. Tan poco hombre, sin hombría... daría mi reino por su condición.
La última hora
En la última hora los ángulos engordan. Ya no muerden, no raspan. El dolor se inflama. El amor se enjuaga de axiomas y se estructura en el perfil de la pirámide invertida. La vida practica el salto triple y ensaya una guiñolesca sonrisa, es previsible, tierna y sencilla como un arpegio en la misma nota. La última hora es un buen lugar, tanto que prefiero no estar allí, y sí en la burbuja de tu... no sé... pero esa es.
Estro
Mi estro es una luciérnaga con vientos de Dulcinea. Linda, me dicta con esa voz a punto de romperse que no me resisto a encerrarme dentro mí mismo como Darío, por sus brazos... Mi estro resbala como aguardiente por mis falanges, mi inspiración es un timbre azul que sonríe en una canción, mi musa dista mucho de la palabra mujer, incluso la aborrece; me sopla la luciérnaga, yo sólo me detengo en el ángulo de la invisibilidad. Adiós Dulcinea.
Suspiros
Echar raíces no está bien. Mejor echemos suspiros, todos iguales y camaleónicos, que parezcan vagidos sobre nuestras letras, signos de una intermitente nueva vida, sonrisas de viento, nepente, icor, ambrosía, néctar, un volantín en la cama; y no nos plantemos, eso conduce al palacio de la soledad, al acto de estrellarte contra tu reflejo. Vamos por los suspiros de colores, colgados en el horizonte por nuestros ojos, suspiros de chocolate, de crepúsculo o de medianoche, como gustes, como desees con tal de vivir otra vez.
Desconocido
Me espantó el hecho de que nadie me conoce, y a la vez, que no conozca a nadie. Estuve caminando con ese idea de la mano, y en tal esquina caí en la cuenta que es normal ser un fantasma, así la clase humana a supervivido en este mundo, así hemos caminado a lo largo de la historia, hacer gala de nuestro egoísmo a prueba de hombres es una prueba de valentía, o si soy disidente, de cobardía. Me espanta el hecho de ser un desconocido, y ello refiere al asombro y al sentimiento de sorpresa de esta nueva-longeva realidad, un nn incluso para mis amigos, y recíprocamente, que ellos sólo sean experiencias, historias y momentos, fantasmas de carne con hueso, y que irónicamente los quiera, y los quiera cerca.
YO POR TI, TÚ POR MI de Blas de Otero
Están multiplicando las niñas en alta voz,
yo por ti, tú por mí, los dos
por los que ya no pueden ni con el alma,
cantan las niñas en alta voz
a ver si consiguen que de una vez las oiga Dios.
Yo por ti, tú por mí, todos
por una tierra en paz y una patria mejor.
Las niñas de las escuelas públicas ponen el grito en el cielo,
pero parece que el cielo no quiere nada con los pobres,
no lo puedo creer. Debe haber algún error
en el multiplicando o en el multiplicador.
Las que tengan trenzas, que se las suelten,
las que traigan braguitas, que se las bajen rápidamente,
y las que no tengan otra cosa que un pequeño caracol,
que lo saquen al sol,
y todas a la vez entonen en alta voz
yo por ti, tú por mí, los dos
por todos los que sufren en la tierra
yo por ti, tú por mí, los dos
por los que ya no pueden ni con el alma,
cantan las niñas en alta voz
a ver si consiguen que de una vez las oiga Dios.
Yo por ti, tú por mí, todos
por una tierra en paz y una patria mejor.
Las niñas de las escuelas públicas ponen el grito en el cielo,
pero parece que el cielo no quiere nada con los pobres,
no lo puedo creer. Debe haber algún error
en el multiplicando o en el multiplicador.
Las que tengan trenzas, que se las suelten,
las que traigan braguitas, que se las bajen rápidamente,
y las que no tengan otra cosa que un pequeño caracol,
que lo saquen al sol,
y todas a la vez entonen en alta voz
yo por ti, tú por mí, los dos
por todos los que sufren en la tierra
Huevo y gallina
La poesía tendría que nacer junto al hombre y no ser adquirida de otros más viejos que ya no quiero más liróforos de mentira pues me siento uno de ellos.
EPÍSTOLA A LOS POETAS QUE VENDRÁN de Manuel Scorza
Tal vez mañana los poetas
pregunten
por qué no celebramos la gracia de las muchachas;
tal vez mañana los poetas pregunten
por qué nuestros poemas
eran largas avenidas
por donde venía la ardiente cólera.
Yo respondo:
por todas partes oíamos el llanto,
por todas partes nos sitiaba un muro de olas negras.
¿Iba a ser la Poesía
una solitaria columna de rocío?
Tenía que ser un relámpago perpetuo.
Mientras alguien padezca,
la rosa no podrá ser bella;
mientras alguien mire el pan con envidia,
el trigo no podrá dormir;
mientras llueva sobre el pecho de los mendigos,
mi corazón no sonreirá.
Matad la tristeza, poetas.
Matemos a la tristeza con un palo.
No digáis el romance de los lirios.
Hay cosas más altas
que llorar amores perdidos:
el rumor de un pueblo que despierta
¡es más bello que el rocío!
El metal resplandeciente de su cólera
¡es más bello que la espuma!
Un Hombre Libre
¡es más puro que el diamante!
El poeta
libertará el fuego
de su cárcel de ceniza.
El poeta encenderá la hoguera
donde se queme este mundo sombrío.
pregunten
por qué no celebramos la gracia de las muchachas;
tal vez mañana los poetas pregunten
por qué nuestros poemas
eran largas avenidas
por donde venía la ardiente cólera.
Yo respondo:
por todas partes oíamos el llanto,
por todas partes nos sitiaba un muro de olas negras.
¿Iba a ser la Poesía
una solitaria columna de rocío?
Tenía que ser un relámpago perpetuo.
Mientras alguien padezca,
la rosa no podrá ser bella;
mientras alguien mire el pan con envidia,
el trigo no podrá dormir;
mientras llueva sobre el pecho de los mendigos,
mi corazón no sonreirá.
Matad la tristeza, poetas.
Matemos a la tristeza con un palo.
No digáis el romance de los lirios.
Hay cosas más altas
que llorar amores perdidos:
el rumor de un pueblo que despierta
¡es más bello que el rocío!
El metal resplandeciente de su cólera
¡es más bello que la espuma!
Un Hombre Libre
¡es más puro que el diamante!
El poeta
libertará el fuego
de su cárcel de ceniza.
El poeta encenderá la hoguera
donde se queme este mundo sombrío.
".... vencido por una mujer"
"Hay un hombre aferrado a un piano..." Hay otro hombre persiguiendo una canción.
Navegantes
Hay muchos tipos de navegantes, verbigracias, los que deambulan sin ancla por los sueños, o los que zarpan en busca de los recuerdos aferrados en el horizonte donde se corta el mar, los que se ahogan en pleamar, los que pintarrajean el cielo y utilizan nubes por remos, los que bordean islotes en forma de cariátides, los que acuden con la beligerancia en la proa, los que se emborrachan en popa, los que nadan con los que les falta sobre los hombros, los que persiguen la muerte, son más los que quieren vivir, son menos los viajeros, los que necesitan de la historia en las olas, los que escriben, los que pretender escorar hacia la izquierda, los de derecha, los que buscan naufragar... los que encuentran el camino a la mierda, los que se van a la mierda, estos son los que valen.
Centralismo
Me pregunto si lo hacen con hierba mala. No entiendo si ello es ternura o crueldad. No entiendo si ven una rayuela en el lugar de los sentimientos ajenos, o es que son tan buenas y se nublan en sus respuestas asesinas, no entiendo, me rehuso a entender... Y debería hablar en algún caso particular, sin embargo...
Mediodía
Ese color que no es mi raza y acompaña a mi piel tiende a secuestrarme ciertos momentos por eso digo que no se asombren cuando persiga estrellas con mis ramitas de espantapájaro, más bien háganlo al mediodía cuando aparente una filosofía de risas, que no soy yo, sólo es ese color.
Obtusa
La verdad crece como una luz obtusa, hacia mí, inclinada hacia mí con su rostro somnoliento, su sonrisa lastimada, sus bríos de esta mañana, y yo no pretendo abrazarla.
Entierro
Es triste asistir a un entierro, más si es un amor del que se aferra la cruz, un amor bajo tierra como un tesoro pirata... sin embargo... ¿Enterraré esto?... Por lo menos para el mío no tendré ni tiempo de experimentar tristeza, ni de lloriquear por mi mala suerte, estaré tan ocupado recriminándole a dios que los días nunca me funcionaron como él me los prometió.
De César
Escuchar el silencio funciona cuando se cae en la cuenta que no hay ruido que valga la atención, ni siquiera una canción.
De Pedro
...y con las luces del alba antes que tú te despiertes
se hará ceniza el deseo me marcharé para siempre
y cuando todo se acabe y se hagan
polvo las hadas
no habré sabido por qué me he
vuelto loco por nada...
...
Me he vuelto loco por nada... sólo olvidas que la nada llega a ser algo.
se hará ceniza el deseo me marcharé para siempre
y cuando todo se acabe y se hagan
polvo las hadas
no habré sabido por qué me he
vuelto loco por nada...
...
Me he vuelto loco por nada... sólo olvidas que la nada llega a ser algo.
De Luis Eduardo
"Si yo sólo pasaba, pasaba por aquí..." Sólo pasaba por aquí. Pasaba con mi gallardía en una bola de palabras. Sólo pasaba por aquí. Quiero creer que sólo pasaba por aquí, sacudiendo el cielo, sólo pasaba por aquí aunque por un momento pensé estacionar mi autismo aquí. Pero ya me explicaron, yo sólo pasaba por aquí.
LA ORUGA de José Watanabe
Te he visto ondulando bajo las cucardas, penosamente, trabajosamente,
pero sé que mañana serás del aire.
Hace mucho supe que no eras un animal terminado
y como entonces
arrodillado y trémulo
te pregunto:
¿sabes que mañana serás del aire?
¿te han advertido que esas dos molestias aún invisibles
serán tus alas?
¿te han dicho cuánto duelen al abrirse
o sólo sentirás de pronto una levedad, una turbación
y un infinito escalofrío subiéndote desde el culo?
Tú ignoras el gran prestigio que tienen los seres del aire
y tal vez mirándote las alas no te reconozcas
y quieras renunciar,
pero ya no: debes ir al aire y no con nosotros.
Mañana miraré sobre las cucardas, o más arriba.
Haz que te vea,
quiero saber si es muy doloroso el aligerarse para volar.
Hazme saber
si acaso es mejor no despejar nunca la barriga de la tierra.
pero sé que mañana serás del aire.
Hace mucho supe que no eras un animal terminado
y como entonces
arrodillado y trémulo
te pregunto:
¿sabes que mañana serás del aire?
¿te han advertido que esas dos molestias aún invisibles
serán tus alas?
¿te han dicho cuánto duelen al abrirse
o sólo sentirás de pronto una levedad, una turbación
y un infinito escalofrío subiéndote desde el culo?
Tú ignoras el gran prestigio que tienen los seres del aire
y tal vez mirándote las alas no te reconozcas
y quieras renunciar,
pero ya no: debes ir al aire y no con nosotros.
Mañana miraré sobre las cucardas, o más arriba.
Haz que te vea,
quiero saber si es muy doloroso el aligerarse para volar.
Hazme saber
si acaso es mejor no despejar nunca la barriga de la tierra.
Ilusión
Un dedo punza mi lado derecho. Una sonrisa derrama mi escepticismo. Un par de minutos es el cielo, el resto, una montaña de azogue, un destino de polilla, aunque un par de minutos acostado en el cielo, sobre una nube, recompensan la eterna estadía en el ángulo oscuro ¡Ay! un dedo y un prurito ávido por una sonrisa de dos minutos ¡Ay! el cielo huele a mandarina ¡Ay! Dios cojea sobre su eternidad ¡Ay! No me digas que sólo fue un sueño ¡Ay! suda el jergón, vuelve a tierra el corazón ¡Ay! fue una sonrisa de dos minutos sobre mi lado derecho, Dios cojea, uno se acostumbra a soñar.
Amigo
¿Recuerdas que fuimos amigos? Yo hoy lo recordé por accidente (te escribí algo, casi un cuento, luego lo maquillo aunque nunca lo leerás)
Si tú lo dices
"Seamos amigos por siempre", me dices. Sólo que no escuchaste que el "siempre" es un mal límite.
Amor
El palo más alto de un barco a la deriva. Si Benedetti hablaba de algo diferente con otro sabor de palabras, no importa, yo hablo de amor.
Mientrás un servidor le levanta la falda a la luna...
"Me han traído hasta aquí tus caderas, no tu corazón..." Lamentablemente no puede ser así porque no encuentro tu cintura menos tu escote, y si esa es falda, esta no es imaginación.
Llovizna
Ayer llovía. En Lima no llueve pero ayer llovía. No con esas gotas gordas que se estrellan escandalosas contra el papel periódico, no con esa potencia que perfora los párpados, no con esa gracia de un danzante sobre zancos, sólo ayer llovía. Llovía y todos se lavaban, de adentro a afuera, de abajo a arriba, llovía y no dejaba de llover, llovía y por un momento creí que Dios también leía mis pensamientos cuando anhelo que se desfonde el cielo. Llovía y las calles elegían el anonimato, un tenue relieve reemplazaba sus formas como una máscara impuesta por el alcohol. Las gotas caían de costado y era clara su presencia cuando la luz irrumpía por breves espacios. En silencio, caían. Sin rencor, caían. Vírgenes, caían. La vida es hoy, caían. Ayer llovía, y mentiría si no digo que sólo me fui por eso. Y mentiría si digo que me agrada en demasía la lluvia, sólo me agrada estar vivo bajo ella.
Te naral
En glíglico los sentimientos les pertenecen a dos.... Burdo experimiento: Te naral, como si tomperas lo que es, te naral y me rombacha ello. Te naral, es un ventizo, un triomega, una lonrina... 25 años sin Julio Cortázar.
Scorza
No fuiste tú Manuel Scorza la razón por la que te empecé a leer. Aunque me digas que retroceder es tocar el cielo con el culo, no fuiste tú.
Tolete
El solipsismo de la hormiga. La segunda cabeza del dolor. La c que escora hacia una catarata. El vagido del bebé ruiseñor. El bibelot de un hombre con el falo en la frente. El lado picante de una mentira. La útima confesión del diente de leche. El fin del puente. La mejilla azul de la silente ¡Dios! Qué sencillo es abusar de las figuras cuando no pretendo explicárselas a nadie.
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